miércoles, 16 de enero de 2013

"UN SUEÑO MARAVILLOSO" DE NURIA

Al despertarme, todo era distinto, había tenido un sueño extraño...
Era una casa grande, ¡muy grande! Y estaba en mi enorme habitación, rodeada de objetos brillantes. Y mi armario... mi armario era... ¡era enoorme! más grande que mi cama, ¡mucho más! Todo era muy rosa... La inmensa cama tenía un dosel con telas preciosas colgando. Me asomé a la ventana y pude observar un jardín tremendo, con un laberinto hecho con distintas clases de flores, de muchos colores. Hacia un lado, contemplé una piscina y poco detrás de ella ¡¿ un campo de golf?!
Salí corriendo de mi habitación y me encontré unas escaleras excesivamente grandes, que iban hacia arriba y hacia abajo.
No sabía cuántos pisos tendría la casa en la que me encontraba, pero no tenía ninguna pinta de ser pequeña... Las escaleras, tenían una fina y aterciopelada alfombra roja, y a los lados, unas barandillas doradas muy brillantes. No se oía ningún ruido en la casa, así que pensé que estaría sola y, por tanto, bajé para explorar la vivienda. Cuando llegué abajo, me encontré a una mujer limpiando los cristales. Supuse que sería parte del servicio de la casa, puesto que cuando me acerqué a la cocina había un señor preparando una gran variedad de desayunos. 
A continuación oí una voz: ''¡Samantha! acude rápido al vestidor y seguido a desayunar, que te espera la limusina en la puerta para ir al colegio''. Yo pensé: '' ¡¿limusinaa?!'' y corrí hacia la puerta. Efectivamente, allí estaba, frente a la entrada... ''¡Samantha!, date prisa, que no llegas''. Mientras me dirigía hacia la cocina, noté algo extraño, como si me estuviesen hablando, pero no dentro de la casa... ''¡Samantha! ¡levántate ya! Que aún te tienes que hacer el almuerzo y ¡no vas a llegar!''
Todo había sido un sueño... Así que, con las mismas, me levanté y fui a la cocina, allí estaban mi padre, desayunando rápido y de pie porque no llegaba; y mi madre, dando de desayunar a mi hermano. Miré por la ventana: llovía, y el autobús ¡se me escapaba de nuevo! Tendría que ir andando... ¡¿Y la limusina?!
Nuria Sanz

No hay comentarios:

Publicar un comentario