Un paseo inesperado
"Algunos días parecen normales, pero esos suelen ser los más extraños". Dice mi abuela Agustina...
Mi mejor amiga, Ainhoa, y yo estábamos pasando las vacaciones de verano con mis padres y los suyos en una finca que tienen mis abuelos en el bosque, aislada de la gente.
Un día, estábamos aburridas, sin saber qué hacer, y mi abuela nos dio una idea; ir a dar una vuelta para explorar el terreno.Al final, decidimos dirigirnos al bosque.
Caminando, nos encontramos a unas personas (si podían llamarse así) bailando y cantando. Llevaban unas máscaras enormes en la cara y unos trajes que no cubrían casi nada del cuerpo.
Estábamos muy asustadas y decidimos irnos para avisar a nuestros padres. Pero Ainhoa pisó una rama y los "monstruos" nos oyeron. Estos corrieron hacía nosotras. Huimos, pero lograron alcanzarnos. Nos ataron y nos dieron un brebaje que nos durmió. Cuando despertamos, nos encontrábamos en una cueva. Estábamos atemorizadas y, de repente, el que parecía ser el jefe empezó a hablar. Nos dijo que eran un pueblo llamado"Hua" y necesitaban cenar.
Se fueron todos y nos quedamos solas. No sabíamos qué hacer y a mí se me ocurrió coger la navaja que llevaba Ainhoa en el bolsillo. Tras unos intentos, logré cortar la cuerda.
Nosotras nos fuimos corriendo, intentando hacer el menor ruido posible.
Pero, al llegar a casa, vimos que la tribu estaba en la vivienda de mi abuela, tomando un refresco.
Entramos y todos se echaron a reír. Resulta que mi abuela conocía a esa tribu y les había pedido que nos gastaran una broma para que ese día fuera mas extraño de lo que parecía.
Paula Colás
No hay comentarios:
Publicar un comentario